Dos formas de calentar la piscina con el sol
La primera es la solar térmica: colectores o alfombras por los que circula el agua de la piscina y que la calientan directamente. Es barata y sin consumo eléctrico, pero necesita mucha superficie (entre el 50 % y el 80 % de la superficie del vaso) y solo funciona cuando hay sol. La segunda, hoy más habitual, es una bomba de calor de piscina alimentada por su instalación fotovoltaica: ocupa poco, calienta con precisión hasta la temperatura que usted marque y funciona también en días nublados o de madrugada.
- Solar térmica: inversión baja, cero consumo, mucha superficie necesaria
- Bomba de calor + fotovoltaica: control total de la temperatura, poco espacio
- Bomba de calor con inverter: silenciosa y modulante, ideal en urbanizaciones
- Combinación con cobertor térmico: reduce hasta un 70 % las pérdidas nocturnas

